Fernado Gamboa

English

In the artist’s intimate terrain, where the struggle of opposites in search of perfection and freedom has a place in painting as well as in poetry, Shirley Chernitsky had to fight in order to triumph.

The supposition that in the art of painting it is indispensable to include many things: those with which one is born but which must be developed and perfected, such as inventiveness and imagination; the sensitivity which it is necessary to polish; vocation which almost always demands acts of rigorous and painful discipline; the acquisition of historical and artistic culture in proportion to the mastery of one’s craft, which in poetry is the word and in the fine arts is shape and color, thus in both cases it is only on achieving all these conditions that it is possible to create something which truly transcends.

From the tiny naturalist miniatures which Shirley has drawn with India ink, to the inspired floral compositions painted with gouache on paper and also woven in the tapestries presented in this exhibit, she has crossed a wide and turbulent ocean in a fragile vessel before she could arrive happily at her destined-port.

Her current anti-decorative, anti-naturalist works are conceived by the painter, now a master, as a creation of the spirit. They bear the weight of sensuality which all good art should contain, at the same time that they dazzle with their freedom of shape and subtle imaginary colors.

Español

En ese terreno íntimo del artista, donde, tanto en pintura como en poesía, se presenta la lucha de contrarios en la búsqueda de perfección y libertad, Shirley Chernitsky tuvo que librar una batalla.

Esto porque en el arte de la pintura es indispensable abarcar muchas cosas: aquellas con que se nace pero que deben desarrollarse y afinarse, como la inventiva y la imaginación; la sensibilidad, que es menester pulir; la vocación, que exige casi siempre actos de rigurosa y dolorosa disciplina; la adquisición de cultura histórica y artística y, en la misma proporción, el dominio del oficio, que en poesía es la palabra y en plástica la forma y el color; de este modo, en ambos casos, es imposible crear algo realmente trascendente hasta no lograr todas estas condiciones.

De las pequeñísimas miniaturas naturalistas, que Shirley dibujaba con tinta china, a las inspiradas composiciones de flores pintadas con gouache sobre papel, ejecutadas también en tapices, que presenta en esta exposición, la artista tuvo que cruzar en frágil embarcación un largo y agitado océano, y así llegar con felicidad a su destino.

Sus actuales obras antidecorativas y antinaturalistas están concebidas por la pintora, dueña ya de sí misma, como una creación del espíritu. Llevan la carga de sensualidad que todo buen arte debe contener, al mismo tiempo que alucinan con la libertad de sus formas y de sus sutiles colores imaginarios.

Canto al azul
Tapiz, con técnica del sarape
120X148
1986

Hymn to blue
Tapestry, Sarape technique
47.2×58.2
1986

2